¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

SER MADRE, SER PADRE. PARA TODA LA VIDA

por / jueves, 24 octubre 2019 / Publicado enBlog oficial Barco de Papel

HOLA. Os presentamos el Blog de Barco de Papel que este curso iniciamos, ósea, que vaya por delante, que seguramente cometeremos “errores de principiantes”.

Sabemos que a todos nos cuesta tomarnos un tiempo para una lectura relajada y tranquila, pero justo, este espacio lo hemos creado para ese fin.

Os vamos a ir acercando diferentes reflexiones, experiencias, textos, etc., que os AYUDEN a esa maravillosa tarea de la paternidad y la maternidad que todos tenéis entre manos.

Seguro que a ninguno de vosotros se os olvida el día que os dijeron que “estabais embarazados” y mucho menos el día que esa “maravillosa criatura” llegó al mundo.

Hasta aquí todo estaba tranquilo pero, a partir de ese DÍA toda vuestra organización familiar y personal se vio alterada. ¡Cuántos cambios¡ La casa ya no parece la misma, dormir tranquilos “ se ha acabado”, cantáis canciones que no “sabíais” que os sabíais, todo el mundo os da consejos que vosotros en ningún momento habéis pedido, etc., etc., etc., y TODO es, porque UNA PERSONITA ha llegado a vuestras vidas .

En esta ocasión os vamos a exponer algunos fragmentos del libro de Rafael Guerrero, “Educación emocional y apego. Pautas prácticas para gestionar la emociones en casa y la escuela”, que os recomendamos.

“Con la llegada el chiquitín, pasamos de ser una pareja a formar parte de una familia. En este sentido, la paternidad y la maternidad implican un ajuste, una adaptación, puesto que la pareja desaparece y comenzamos a ser parte de un triángulo.”

A lo largo de los primeros días ya vemos en el neonato su temperamento. Podemos observar que existen diferencias individuales entre los bebés: unos niños son más tranquilos y otros son más irascibles, unos duermen mejor y otros se despiertan más veces. El temperamento, pues, que es de componente genético, es lo que influye en las emociones que sienten y en cómo las gestionan desde las primeras semanas de vida.

Como mamíferos que somos, nos vinculamos emocionalmente con nuestros cuidadores principales que suelen ser nuestros padres. Además, tenemos la capacidad de expresar cómo nos sentimos desde muy pequeños, sobre todo, mediante el llanto.

Los padres lo hacemos siempre lo mejor que podemos, somos responsables pero no somos culpables. La culpa se refiere al pasado y la responsabilidad está orientada al futuro y al cambio.

“Los progenitores deben satisfacer las necesidades que tienen sus hijos y no al revés”.

 

Las necesidades son fundamentales para nuestra supervivencia y una correcta salud mental. Estas necesidades no las debemos confundir con los deseos, puesto que éstos NO son imprescindibles para nuestra supervivencia.

Todos los humanos tenemos cuatro tipos de necesidades:

Fisiológicas: alimentación, sueño, higiene, temperatura adecuada, protección y asistencia médica.

Afectivas: el niño debe tener una vinculación estable con un adulto significativo (papá, mamá, abuelo, etc.), lo que va a generarle sensación de pertenencia y seguridad que son el motor para su desarrollo. También debemos aceptarle tal y como es, de forma incondicional. El niño debe sentirse importante para sus figuras de apego.

Cognitivas: Los niños tienen la necesidad de conocer, aprender y comprender el mundo en el que viven, lo que sucede alrededor, los conflictos que surgen, etc. A veces, los adultos nos tomamos muy mal que estén constantemente preguntando, pero es su manera de curiosear y explorar, y debemos cubrir esta necesidad porque así favoreceremos su autonomía.

Sociales: Somos seres sociales y los humanos nos sentimos más seguros en grupo. Para un niño su familia más cercana es su primer entramado social pero, a medida que va creciendo necesitará aumentar el número de relaciones sociales que tiene. Valores como el respeto, la tolerancia a la frustración, la paciencia y el esfuerzo deben ser aprendidos para vivir y convivir en sociedad.

“Como resumen diremos que una inadecuada o inexistente satisfacción de estas necesidades en el niño es bastante probable que influya en la salud mental y relacional de los niños. Pero no solamente afectará al niño en la etapa infantil, sino que, a medida que el niño vaya creciendo, le afectará en sus diversas áreas incluyendo su etapa adulta”

Así que SI, esto de ser padre y madre es MUY IMPORTANTE Y MUY SERIO.

Esta “personita” irá creciendo y se hará adulta, porque tal y como dice Marisa Moya

“la primera infancia es un tiempo biológico que prácticamente condiciona al niño para el

resto de su vida” y dependerá de CÓMO LO HAGAMOS AHORA lo que en el futuro serán 

ese hombre y esa mujer que HOY tenemos en nuestras manos.

 

 

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