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¿QUÉ RASGOS NOS IDENTIFICAN?

Ofrecer la Escuela como un lugar donde el niño/a tenga un clima seguro, cálido y tranquilo, donde las personas que aquí trabajan sean cercanas afectivamente a él y a su familia

  • Cuidar al niño/a en toda su dimensión física, psíquica y social.
  • Que todo el personal del Centro, es cercano afectivamente hacia todos y cada uno de los niños.
  • Facilitar a las familias la Escuela como un lugar de encuentro
  • Cuidar que los materiales sean adecuados y seguros en unos espacios confortables, estructurados y limpios.
  • Que el adulto tenga una constante actitud de escucha a las distintas manifestaciones del niño/a y le responda.

Contribuir a completar la acción de la familia, donde la coordinación, colaboración, participación e implicación de éstas es básica para acompañar al niño en su desarrollo y aprendizaje

  • Tener en consideración las experiencias y vivencias de la vida cotidiana fuera del Centro.
  • Hacer partícipes a las familias de la vida de la Escuela.
  • Propiciar el intercambio de información y la reflexión conjunta para llegar a acuerdos sobre pautas pedagógicas de actuación.

Respetar el proceso individual de aprendizaje del niño, teniendo en cuenta su dimensión social, cognitiva, emocional, afectiva, etc. Además los niños/as con necesidades educativas especiales las entendemos desde la adecuación del currículum del aula y del Centro.

  • Tener en cuenta que cada niño/a es único
  • Tomar en consideración el momento evolutivo y emocional en el que se encuentra cada niño/a.
  • Dar respuesta a las necesidades e intereses de cada uno/a.
  • Integrar todas las individualidades en la colectividad atendiendo a la diversidad.

Trabajar como equipo de forma coordinada, en colaboración donde la toma de decisiones es conjunta y la formación permanente nos permite innovar y actualizar nuestro quehacer educativo

  • Trabajar en colaboración, respetando el ritmo de cada uno, escuchando al otro, favoreciendo la comunicación y la participación democrática y crítica.
  • Contribuir al desarrollo profesional, compartiendo conocimientos y experiencias de los docentes, lo que amplía la visión de la realidad, integrando a todos los miembros de la comunidad escolar para avanzar en la acción crítica de la labor educativa.
  • Buscar la toma de decisiones conjunta propiciando la coparticipación y corresponsabilidad.
  • Revisar la práctica educativa diaria.
  • Partir de la concepción de que la tarea del educador debe estar adaptándose continuamente a los cambios de la sociedad en la que está inmersa para poder responder a las distintas demandas que puedan ir surgiendo, por tanto la formación permanente es imprescindible.
  • Realizar la formación no de una forma aislada, sino enriquecida con el resto del equipo.
  • Favorecer proyectos de innovación

Abrir la Escuela al entorno, relacionarnos y participar junto con otras instituciones, sumándonos en las distintas propuestas, proyectos y actividades y que nuestros alumnos/as se beneficien de éstas.

  • Relacionarnos con otras instituciones de la localidad y fuera de ella.
  • Participar en los distintos proyectos, actividades, encuentros que estas instituciones proponen.
  • Acercar el entorno más inmediato a los niños y niñas, propiciando experiencias, vivencias, etc., dentro de éste.
  • Tener una actitud de apertura a las distintas propuestas e integrarlas en nuestro proyecto

Contribuir al desarrollo integral del niño desde la organización temporal, espacial y material de la Escuela.

  • Tener el tiempo estructurado en rutinas, ya que favorecen que el niño/a pueda anticipar y secuenciar los momentos del día, y, por tanto proporcionarle la seguridad y confianza necesaria para su desarrollo, puesto que pueda anticipar “qué va a ocurrir después”.
  • Modificar tanto los espacios como los materiales en función de los proyectos de centro, de las programaciones de aulas, actividades con las familias, etc.
  • Apostar por espacios y materiales seguros, adaptados al nivel del grupo, a sus características e ir modificándolos según las necesidades.
  • Poner en juego materiales no convencionales o de desecho, que posibilitan multitud de acciones, juegos, experiencia, etc., llevando a la práctica nuestro valor del “no consumismo”.
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